Las nanas, del folclore al flamenco

 

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Empiezo este trabajo mío con unas palabras de Rodrigo Caro, siglo XVII en su obra “Días geniales o lúdicros”, Dialogo VI, que dice sobre las nanas “son las reverendas madres de todos los cantes y los cantares de todas las madres…”.

Nanas se han cantado en todo el mundo, los más célebres compositores clásicos ha compuesto música de nana, que ellos llamaron “berceuse” que en francés significa “nana” y “cuna” una de esta berceuse, famosa, es la de Chopin, opus 57 para piano y otra quizás más célebres es la “Wiegenlied”, op. 49. Nº 4 de Johannes Brahms, hay muchos nombres que se quedan fuera pero doy un par de ellos, Franz Liszt, Maurice Ravel, Igor Stravinsky, muy extensa es la lista. Grandes poetas han escritos sus letras (García Lorca con su “Nanas infantiles”, Rafael Alberti, Miguel Hernández, Antonio Murciano y otros muchos, la lista es grandes, también grandes cantores las han cantado.

Aquí en España hay un amplio repertorio musical de este cante en todas sus provincias, en algunas con más acentuación que otras por su folklore como es Galicia y Asturias, pero creo que Andalucía es la más conocida por su estilo musical, el flamenco.

Hipólito Rossy habla de una nana que él escucho en Orense (Galicia) y quedó sorprendido al comprobar que la nana no se cantaba en lengua gallega, sino en castellano, denunciando de este modo su procedencia de importación. El propio musicólogo afirma que esta nana era oriunda de Andalucía.

Las nanas asturianas son de una belleza enorme en sus letras y sus cantes, yo que lo he escuchado cantar en los pueblos aledaños de la ribera del Nalón, Puente de Arco, El Condado, Rioseco hasta Campo Casu, es una maravilla escuchar una asturiana cantarle a su neñin en Bable (Dialecto, que es el modo particular del habla de los asturianos) y voy a dar a conocer una añada o nana de Emilio Palacios – Oviedo 1896:

 

¡Callai, que dormi el neñin…!

 

“Ea, neñin, ea

Que viene el cocón

Y lleva a los neños

Que non dormin, nón.”

 

Güeyinos castaños, boquina de grana

Manines que son cascarines de mar

Papinos con llumes de flor de manzana:

¡Mio princés del alma, ¿quién te fai llorar?!

 

¿Por qué non te dormis, mió galan queridu?

¿Non ves que to madre velándote tá?

Da´veces qué penes me dás tu, bien míu,

Pensar qu´el Siñor te me pué llevar…

 

Güeyinos castaños, llabinos de grana

¡Callai, que ya dormi, apagai la lluz…!

Que ´l Siñor te guarde, anxelin del alma!

¡Por la siñal de la Santa Cruz!

 

 

Voy a escribirlo en castellano para más facilidad en la traducción al alemán (si es que se traduce)

 

“”Callar, que está durmiendo el niño””

 

“Ea, niño, ea

Que viene el coco

Y se llevan a los niños

Que duerme poco.

 

Ojitos castaños, boquita de grana

Manitas que son cascaristas de la mar

Cachete con color de la flor de manzana:

¡Mi príncipe del alma, ¿quién te hace de llorar?!

 

¿Por qué no te duerme, mi galán querido?

¿No ve que tú madre velándote está?

Muchas veces penas me da tú, bien mío,

Pensar que el Señor te me puede llevar…

 

Ojitos castaños, labios de grana,

¡Callar, que ya se va a dormir, apagar la luz!

<<¡Por la señal de la Santa Cruz!>>

 

Como ya dije antes que había que escucharlo en el dialecto asturiano porque es mucha la diferencia, hay que escucharlo en su forma original.

 

La historia de la nana es muy extensa pero he querido dar unas pinceladas porque yo estoy seguro que lo que hoy tenemos sobre las nanas vienen de muy atrás, así que no se puede abarcar mucho porque mi meta era la nana flamenca y a eso vamos, que hay que escribir mucho todavía sobre este tema.

Este palo flamenco, aunque no es un verdadero palo flamenco, es una canción cuna para arrullar al niño y favorécele el sueño. El origen de este cante es folklórico y que atraído por los flamencos ha llegado a tener una gran acogida entre los cantaores que lo suelen cantar en compás de soleá por bulerías, bulerías y romances.

Sus temas son casi todos la infancia y sus intérpretes son en particular las madres, tías, abuelas, ayas, nodrizas o cualquier mujer que haga el papel de arrulladoras para poder dormir al infante, pero casi siempre son las madres las que en general toma ese papel y los niños se quedan dormido y contento con la voz que le llega, aunque los tonos sean desiguales, ellos no saben si la voz es mala o buena, es la voz de su madre que ellos reconocen. Pero como flamenco que soy no puedo olvidar una voz y una copla por bulería, que también es una nana, de La Perla de Cádiz cuando le cantaba a su hijo Currito, que lo vi nacer, crecer y jugar en la calle donde vivíamos, porque La Perla o Antonia como nosotros la llamábamos, vivía enfrente de mi casa en el barrio de Santa María. Ese cante salió cuando Currito nació y yo se lo he escuchado muchas veces, eso no se me olvida nunca. Esta es la copla:

Duérmete Curro mío de mis entrañas

Tú eres lo más bonito que hay en España

Duérmete gitanillo, sol de los soles,

Que te voy hacer una cunita de caracoles

Ea la ea, ea la ea

Duérmete mi Currito, bendito sea.

 

Pero hay caso de no ser la madre la que canta, por ejemplo, al más grande de los músicos que tuvo España, Don Manuel de Falla (Cádiz) de pequeño lo arrullaba, con un cierto compás flamenco, una nodriza llamada La Morilla venida de la sierra gaditana, que le cantaba nanas y canciones populares que dejaron huella en él.

 

Según Diccionario flamenco de Blas Vega y Ríos Ruíz el primero que hizo una recreación de la nana flamenca fue Bernardo el de los Lobitos, fue grabada para la Antología del Cante Flamenco de Hispavox, que en estos momentos tengo en mis manos y lo estoy escuchando, en el CD 2 track 9 y esta es la letra:

 


A dormir que va la rosa

De los rosales:

A dormir va mi niño

Porque ya es tarde.

 

Este niño chiquito

No tiene cuna:

Su padre es carpintero

Y le hará una.

 

Mi niño, cuando duerme,

Lo guarda un ángel,

Que le vela su sueño

Como su madre.

 

Nana, nana, nana.

Duérmete, lucerito

De la mañana.

 

 


Después de esta versión se han hecho más con el mismo cantaor, pero con otro tocaor, el primero fue Perico del Lunar, la segunda versión con Luis Maravilla.

La segunda persona que cantó nana flamenca, esto es según lo que he leído, fue María Vargas, de Sanlúcar, pero no se puede olvidar que fueron varios los cantaores que grabaron nanas flamencas, por ejemplo, Enrique Morente, con su nana de la cebolla de Miguel Hernández, José Mercé, Meneses, Pasión Vega que tiene una de las nanas más linda que he escuchado, (“Nana para un rey”, que se puede escuchar en You Tube, lo recomiendo) Camarón con su nana de García Lorca, y esta es la letra:

 

Nana del caballo grande (1ª versión) 1979

 


Nana niño nana

Del caballo grande

Que no quiso el agua

 

El agua era negra

Dentro de la rana

Cuando llega al puente

Se detiene y canta.

 

Quién dirá a mi niño

Lo que tiene el agua,

Con su larga cola,

Por sus verdes alas.

Ea, ea.

 

Duérmete clavel

Que el caballo

No quiere beber,

Duérmete rosal,

Que el caballo

Se pone a llorar.


 

La 2ª versión fue diez años más tarde con la misma letra pero el acompañamiento fue diferente, la 1ª versión fue con Gualberto y su Sitar y la 2ª versión fue con La Royal Philharmonic Orchestra.

 

También fueron cantadas canciones nanas de otras provincias acopladas al flamenco. Alonso del Cepillo, cantaor de antigua generación, del Puerto de Santa María (Cádiz) cantaba una nana que es una añada asturiana y que García Lorca en “Las nanas infantiles” señala que también se cantaba por Salamanca, Burgo y León, la letra:

 


El que está a la puerta

Que no entre ahora

Que está el padre en casa

Del niño que llora.

 

Si no lo entendiste

Entiéndelo ahora

Está en casa el padre

Del niño que llora.

 

Y a l ron, ron, ron

Que está aquí el papón.


 

Sin duda la interpretación del texto parece significar la picara advertencia de una mujer a su amante.

 

Quiero a dar a conocer la letra de una nana de un gran poeta de Arco de la Frontera (Cádiz) de su obra antológica, mi poesía flamenca 1950 – 2005 “Andalucía a compás” Antología. Que la titula “Nana andaluza”:


 

A la nana, nanita,

Nanita ea,

 

 

 

Mi niño se ha dormido

Bendito sea.

 

Que San Gabriel Arcángel

Vele tu sueño;

Duérmete, Antonio, ángel

De lo pequeño.

 

Si carpintero fuera,

Sierra de luna,

La flor de la madera

Para tu cuna.

 

Al ro-ro de la nana,

Ay ¡quién pudiera,

 

 

Ser la flor de la lana

Que te cubriera!

 

Ea la ea.

Ea la ea,

Perejil, culantrillo

Y alcaravea.

 

A los cuatro mulillos

Que andan trillando,

Doce cascabelillos

Les van sonando. (1)

 

Que se tiendan los aires

Entre las flores

Y se apaguen los trinos

Arrulladores.

 

A la nanita, nana,

Blanca azalea,

Duerme hasta mañana,

Mi niño, ea.


 

(1)Esta estrofa parece una trillera y en verdad lo es, la nana tiene el mismo origen folklórico que las trilleras influida por ciertos matices ornamentales del flamenco, las dos se hacen a palo seco, aunque las nanas ya se cantan con acompañamiento de guitarra, incluso Roberto Iglesias, bailaor nacido en México, tuvo la osadía de hacer una coreografía para bailar este cante en uno de sus ballet.

Para terminar unas dos letras, una nana flamenca y otra nana de García Lorca: Nana de Sevilla:

 


“Nana flamenca”

 

La luna por el cielo

Se va durmiendo

Y una cama en las nubes

Se está haciendo.

 

Tiene la luna

Luceritos de plata

Junto a su cuna.

 

Arroyo de la sierra

Grande y profundo

Arroyitos de vela

Llenos de juncos.

 

Se ha despertao

Y el agua del arroyo

Le ha salpicao.

 

“Nana de Sevilla” de Lorca

 

Este galapaguito

No tiene mare;

Lo parió una gitana,

Lo echó a la calle.

 

No tiene mare, si;

No tiene mare, no:

No tiene mare,

Lo echó a la calle.

 

Este niño chiquito

No tiene cuna;

Su padre es carpintero

Y le hará una.


 

 

Nana para un rey” canta Pasión Vega

 

Duérmete tesoro mío,
no tengas miedo de ná,
mi pecho combate el frío,
con tus manitas helas

Calla que tras la colina
está la muerte acechando,
viene cargada de espinas,
luces, fatigas y clavos.

Nana, para unos ojos morenos.
Nana, para mi estrella y mi cielo.
Nana, pá un ángel recién nació.
Nana, que se me ha quedao dormio.

Cuando ríes se ilumina
las ventanas de mi ser,
que hermoso es dar luz divina
y que delirio querer.
Yo estaré siempre a tu vera
Sueña libre pastorcillo.
A la ea la ea ea
de penita el mío

Nana, para unos ojos morenos.
Nana, para mi estrella y mi cielo.
Nana, pá un ángel recién nacío.
Nana, que se me ha quedao dormio.

 

 

    Autor: Francisco Prat  -  Paco de Cái